¿Cómo celebramos?
May 9th, 2012En estos días me han invitado a participar en una eucaristía, no la dominical. La cosa ya prometía desde el momento en que me enviaron un correo electrónico para que aprendiese en youtube dos de las piezas que se iban a cantar, una zamba y una canción de Rosana.
Efectivamente la eucaristía (su desarrollo, que no el misterio) se atuvo en todo momento al espíritu que denotaban estos cantos. Comenzó con un gesto propio de chicos de 16 años. Como fue largo todo el mundo olvidó que estábamos celebrando y la procesión de entrada por un pasillo transcurrió en animada conversación; a estas alturas yo estaba ya bastante inquieta. Lo más desesperanzador llegó con la liturgia de la Palabra: como las lecturas de Pascua “no eran las adecuadas” el celebrante escogió dos textos del Evangelio y ningún salmo, eso sí avisó de que no era muy litúrgico pero que nadie se iba a enterar (risas generales). El segundo evangelio, el que ocupaba el lugar correspondiente, era el de las bienaventuranzas. El sacerdote lo comenzó, pero cada una de las bienaventuranzas fue leída por uno de los presentes, el último proclamó: “Palabra de Dios”… No hubo preces y sí un pintoresco gesto en el ofertorio. En fin: tremendo. Eso sí el celebrante destacó que había sido una celebración muy participativa.
Al terminar la celebración alguien me dijo: “Yo te miraba, ya que eres más ortodoxa, a ver qué cara ponías. ¿Nos hemos pasado mucho?”.
-Sí, mucho -respondí-, hay cosas que no se pueden hacer bajo ningún concepto.
Es triste que la asamblea o el coro no sepan por donde se andan, pero que el sacerdote aliente determinadas actitudes y atropellos es muy descorazonador.
Al hilo de todo esto llevo días tratando de recordar las tropelías que tienen que ver no con la liturgia, sino con la música litúrgica:
“Zamba del perdón”, sustituto del rito penitencial.
“Blowin’ in the Wind” de Peter, Paul and Mary/Bob Dylan; un ofertorio.
“The Lion sleeps tonight” de Solomon Linda, popularizada por The Tokens; un Santo.
“The sounds of silence”, de Simon & Garfunkel, pretendido Padrenuestro mediante una cursi paráfrasis del texto.
“Gracias a la vida”, de Mercedes Sosa; canto de acción de gracias.
“Sin Miedo”, de Rosana; canto final.
El himno del Real Madrid; marcha final en una boda.
Un canto de Mocedades convertido en canto eucarístico -no era “Pange lingua”-.
No recuerdo más pero como muestra ya vale.
Gracias a Dios solo asisto a tres eucaristías así en el año.